Pisando la Toscana

Sujetando la torre de Pisa con nuestro Raval rojo

Sujetando la torre de Pisa con nuestro Raval rojo

Nuestros amigos More y Cris nos llevaron de fin de semana a la Toscana, Italia. La verdad es que ir con ellos por el mundo es una maravilla.  Además de una compañía excelente, lo tienen todo pensado y organizado, a la vez que siempre dejan espacio para la improvisación.

Estuvimos un par de días para tener una primera “degustación” de la zona.  El otoño en la Toscana es lluvioso.  Y sí que llovió, y mucho!  Ahora bien siempre lo hizo de noche o mientras conducíamos.  Así que la lluvia, no alteró para nada nuestro viaje más allá de dejar claro y limpio el paisaje después de la lluvia.  No se puede decir lo mismo del GPS, ya que en más de una ocasión acabamos en un sitio inesperado o nos perdimos por carreteras secundarias toscanas.

Canaletas y Golondrinas en Montalcino

Canaletas y Golondrinas en Montalcino

Los paisajes son formidables, llenos de pequeñas colinas, bosques, campos sembrados y viñeros. Cerca de Sam Gimignano aprovechamos para descansar y sacamos fotos de nuestros calcetines PARACHANCLAS!. Lucimos los modelos Canaletas, Pedralbes y Golondrinas, el lila se veía espectacular rodeado de tanto verde!

Lila y verde en Casole d'Elsa

Lila y verde en Casole d’Elsa

Cuanta historia en los pueblos a menudo amurallados, con torres, y con muchos restos de arte y cultura con mucha piedras: basílicas, iglesias y catedrales; pequeños museos de arte, de templarios, etc.; piscinas termales medievales; duomos, plazas y callejuelas plagadas de pizzerías y heladerías; y las avenidas con cipreses a banda y banda que llevan a las casas de campo o mansiones toscanas.

Mar Bella en San Gimignano

Mar Bella en San Gimignano

Nos hospedamos en Casole D’Elsa.  Visitamos varios pueblecitos toscanos:  Monteriggioni, Montalcino, Bagno Vignoni, San Quirico D’Orcia, San Gimignano.  Comimos en Monticchiello y Lucca, y el sábado cenamos en Siena muy cerca de la espectacular Piazza del Campo.  Nos habían sugerido no irnos sin probar la “bisteca fiorentina” y un buen vino toscano!  De camino al aeropuerto para regresar visitamos la Torre Inclinada de Pisa.

Atardecer nublado en la torre inclinada de Pisa

Atardecer nublado en la torre inclinada de Pisa

En resumen, buena comida, buen vino, buena compañía y mucho por descubrir, aprender, compartir y disfrutar.   Ah! Y nos queda todavía mucho por ver y vivir de la Toscana.  Además, seguro que los paisajes serán distintos en otras estaciones del año.  Así que cualquier época del año será buena para ir de nuevo con More y Cris a la Toscana con nuestros calcetines ParachanclaS!

Descanso cerca de San Gimignano

Descanso cerca de San Gimignano

Jordi Olivé

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